Armando Torres Vázquez se levantaba todos los días a las 3 de la mañana para entrenar. Un total de 10 peleas lo convirtieron en el famoso “Alacrán”, y cada gancho propinado era un acierto que lo mantenía vivo.

 

Famoso por su pasado, y reconocido entre su gente como un referente del sabor que distingue al municipio, relata que a los 17 años encontró en el boxeo la razón de su vida, entregándose con pasión y frenesí a uno de los deportes más emblemáticos de Yucatán.

 

Con el paso del tiempo y por recomendación de su padre, el “Alacrán Torres” decidió retirarse para propinar golpes a través del sabor. Sus inicios fueron difíciles, pero paulatinamente fue creciendo, hasta que hizo de la calle su ring, y del lechón su vida.

 

Desde entonces, y a lo largo de 48 años, se ha consolidado como el Campeón de la cocina yucateca, perfeccionando guisos como la Cochinita Pibil y el Lechón, para convertirlos en los más deliciosos de Tekax.

 

Es el mejor, siempre lo fue, pues su secreto se ajusta a la receta original, y su labor, se ha convertido en  una pelea de todos los días. El Alacrán continúa entrenando, siendo fuerte, levantándose a las 3 de la mañana para deleitar a sus clientes con su sazón.