Yucatán cuenta con más de la mitad de los manglares en la Península. Estos ecosistemas son de suma importancia pues además de ser el hábitat de una rica fauna de peces, mamíferos e invertebrados, representan un protector natural contra los huracanes, cuya temporada en el Atlántico inicia el próximo 1 de junio.

 

 

Según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (Fao), México es uno de los países con mayor pérdida de manglares: entre 10 mil y 14 mil hectáreas se perdieron anualmente entre 1980 y 2005.

La Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad (Conabio) estimó que en 2010 México sólo conservaba un total de 764 mil 486 ha de manglares, de los cuales la Península de Yucatán poseía el 54.5 por ciento y Quintana Roo el 16.7 por ciento.

 

En la costa del estado podemos encontrar sitios en donde se atesoran estos ecosistemas como El Corchito y la Biósfera Ría Celestún, en los que podemos encontrar una vasta riqueza natural que es visitada por un gran número de turistas durante el año.

La preservación de los manglares es primordial para conservar a estas especies y evitar que los fenómenos hidrometeorológicos afecten gravemente durante su paso, sobre todo en la Península que es una zona de alto riesgo.

El trabajo conjunto entre sociedad y gobierno es esencial para evitar que estas áreas naturales sigan siendo destruidas. Debemos de tomar consciencia sobre el cuidado de nuestro medio ambiente, pues si seguimos dañándolo, los cambios negativos repercutirán en nosotros.