Por Fénix Martínez

Charcas rosadas, una zona arqueológica frente al mar y una playa espléndida, todo a 40 minutos de Mérida.

 

Pasarla bien siempre es la opción, pero muchas veces no quieres despertar temprano en domingo y mucho menos manejar dos horas o más para conocer nuevos lugares.

Es normal y está bien. La opción para disfrutar del puente y despertar hasta tarde fue visitar Xcambó, playa, comida y ver el atardecer.

 

El recorrido es simple: antes de entrar a Progreso te diriges hacia la derecha, tomas toda esa carretera la cual es conocida como “Costa Esmeralda”. Algo para disfrutar en el camino es la arquitectura e ingenio para nombrar los terrenos y entradas. Son geniales y dignos de observar.

 

El mismo camino te dirá dónde doblar para Xcambó, y unos metros antes de llegar a la zona podrás ver unas charcas de sal. ¡Así como en Las Coloradas! sólo que a 40 minutos de Mérida. Te bajas y contemplas los hermosos colores y si te animas puedes probar el agua (aunque necesitarás de mucha para después).

 

Llegas a Xcambó y lo peculiar de la zona radica en su pirámide, la cual ve hacia el mar; además de Tulum, no conozco otra. Otro plus es que es de los sitios arqueológicos en los cuáles aún puedes subir a las estructuras. Pequeño, único y cerca de mar, un lugar que vale la pena conocer.

 

A razón de la despertada tarde, el desayuno fue leve, así que después de visitar Xcambó decidimos comer en Telchac Puerto. La opción es sencilla: pescado frito. Y para eso, junto al faro del puerto hay un mercadito con puestos que únicamente venden ese delicioso manjar. Ahí tendrás para escoger. Aunque si no es tu favorito, hay por lo menos dos restaures por variado menú.

 

El mar, aunque picado proporcionó una sensación acogedora, de esa que te relaja y recarga de energía. No tienes que hacer más.

Para concluir, un hermoso atardecer y como regalo, parvadas de flamencos y patos. Volando muy bajo, casi al nivel del mar. Grave error si prefieres tomar fotos en lugar de disfrutar de ese espectáculo inolvidable. ¿A caso la intención no es vivir y disfrutar con los cinco sentidos? Cayó la noche y el camino a casa inició.

 

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