Uno de los platillos que representan a Yucatán, son los Huevos Motuleños. Su historia data alrededor de 1922, cuando el Gobernador electo de Yucatán,  Felipe Carrillo Puerto, recibió la visita del Secretario de Educación Pública, José Vasconcelos, para quien pidió en el restaurante “La Sin Rival”, de Motul,  una comida especial que lo impresionara.

 

El propietario, y autor intelectual del nuevo platillo, fue Don Jorge Siqueff Febles, quien pidió a su cocinero Eugenio Lugo, que añadiera a las tostadas que había preparado: dos huevos estrellados, frijol, cebolla, jamón serrano picado, y chícharos cubiertos de salsa de tomate, convirtiéndose desde entonces, en uno de los platillos más tradicionales del estado, que al perfeccionarlos, les acompañó con plátano frito.

Tiempo después, la familia Siqueff se instala en Mérida, cerrando su restaurante en Motul, y dejando a la nueva creación, en el olvido. Sin embargo, fue hace 15 años, cuando Doña Evelia Arce Escamilla, oriunda del municipio y encantada de su tierra, rescató el platillo, posicionándolo nuevamente entre los preferidos de Yucatán, y agregando a la sustancial receta, el peculiar sabor del chile habanero.

 

Muchos visitantes llegan al Mercado 20 de Noviembre, en Motul, en busca de Doña Evelia y el famoso alimento. Se ha vuelto común observar a los comensales de todas latitudes, disfrutar de la  historia de Motul,  a través de su sabor.

 

Actualmente, los Huevos Motuleños se encuentran en el menú principal de diversos restaurantes,  desde los más lujosos, hasta los más pequeños, y ha pasado a convertirse en el principal representante de Motul, ante el mundo.